El Valencia empieza a ser un equipo temido en el fútbol nacional, los de Marcelino siguen creciendo y demostrando en cada partido que son un conjunto muy difícil de ganar. A estas alturas de la temporada la recuperación ya es una realidad y son 17 los encuentros en los que no se ha perdido. El Valencia de Marcelino tiene sello propio: defensa incansable y veloz contragolpe. La seguridad de los centrales recuerda a épocas pasadas, cuando el Valencia conservaba el botín de sus partidos con mucho trabajo y solidaridad.