El partido de Milán fue una nueva muestra de los problemas reales que está teniendo el Valencia, es cierto que se fallaron numerosas ocasiones pero si el equipo está al borde de la eliminación es por no haber sabido parar las virtudes atacantes del Atalanta. Y lo peor es que no fue cosa de una noche, desde que comenzó el año el Valencia es un auténtico coladero, sobre todo fuera de casa.
Un Valencia sin alma, endeble, poco agresivo y tácticamente roto. Eso es lo que se vio en Milán, en un partido condicionado por las bajas pero en el que los de Celades ofrecieron una imagen impropia de un club como el Valencia. El pesimismo es evidente y una gran parte del entorno ya ha comenzado a afilar los colmillos contra el entrenador, ahora es el momento de resetear y unirse para sacar lo que viene adelante.
Las Fallas se queman el 19 de marzo, no el 19 de febrero, y viendo cómo está el entorno después del sonrojante varapalo que se llevó el Valencia en Milán contra la Atalanta (al partido no le pienso poner un solo paño caliente), parece que al menos en el mundo del fútbol no va a ser así.
El Valencia “ha encontrado” un central en la plantilla a pesar de las lesiones de Gabriel Paulista (sanciones incluidas) y Ezequiel Garay. La opción de que Francis Coquelin juegue en esa posición como defensa no es algo nuevo, de hecho fue de lo primero que hizo cuando llegó al equipo en el mercado de enero de 2018.
Un Valencia sin alma, endeble, poco agresivo y tácticamente roto. Eso es lo que se vio en Milán, en un partido condicionado por las bajas pero en el que los de Celades ofrecieron una imagen impropia de un club como el Valencia. El pesimismo es evidente y una gran parte del entorno ya ha comenzado a afilar los colmillos contra el entrenador, ahora es el momento de resetear y unirse para sacar lo que viene adelante.
El partido de Milán fue una nueva muestra de los problemas reales que está teniendo el Valencia, es cierto que se fallaron numerosas ocasiones pero si el equipo está al borde de la eliminación es por no haber sabido parar las virtudes atacantes del Atalanta. Y lo peor es que no fue cosa de una noche, desde que comenzó el año el Valencia es un auténtico coladero, sobre todo fuera de casa.
Las Fallas se queman el 19 de marzo, no el 19 de febrero, y viendo cómo está el entorno después del sonrojante varapalo que se llevó el Valencia en Milán contra la Atalanta (al partido no le pienso poner un solo paño caliente), parece que al menos en el mundo del fútbol no va a ser así.
El Valencia “ha encontrado” un central en la plantilla a pesar de las lesiones de Gabriel Paulista (sanciones incluidas) y Ezequiel Garay. La opción de que Francis Coquelin juegue en esa posición como defensa no es algo nuevo, de hecho fue de lo primero que hizo cuando llegó al equipo en el mercado de enero de 2018.