El fichaje de Mohamed Salisu por el Valencia es una posibilidad real en este verano de 2020. Alguno dirá que por qué no vino entonces en febrero, cuando se lesionó Garay y hacía falta un central como el comer.
El fichaje de Mohamed Salisu por el Valencia es una posibilidad real en este verano de 2020. Alguno dirá que por qué no vino entonces en febrero, cuando se lesionó Garay y hacía falta un central como el comer.
El Valencia debe dar una patada en la puerta de la negociación para renovar a Ferran Torres, y una vez dentro de la sala, pegarle otra a la mesa. Todos los tiempos razonables han pasado, sin duda, y ya estamos en un plano en el que no se puede perder el respeto, y menos al Valencia. No entiendo a Héctor Peris, no lo entiendo porque su postura es cualquier cosa menos lógica.
Javier Tebas es uno de los personajes más peculiares que ha pasado por el fútbol español, y desde luego, el más genuino de cuantos lo han dirigido a nivel profesional. Un tipo que no tiene pelos en la lengua, que dice lo que piensa, y tengo claro que piensa lo que dice, y que es igual cuando los medios están delante que cuando te sientas con él en un despacho con la puerta cerrada. ¿Que por qué lo sé?
Vender o no vender a Kevin Gameiro, una cuestión que el Valencia tenía encima de la mesa mucho antes de desatarse la crisis del COVID-19. Al francés le queda una temporada de contrato a partir del 1 de julio de este 2020. Va a cumplir 33 años en unos días, y por edad y por esa finalización de contrato, es el último mercado en el que se le puede sacar un rendimiento económico.
El actual Valencia ha flaqueado en defensa pero la mejoría ofensiva es notable, ha aumentado la cantidad de goles y en concreto se ha mejorado la aportación de los futbolistas de segunda línea. Esto es importante teniendo en cuenta que a excepción de Maxi Gómez ninguno de los delanteros está acertado, en el caso de Rodrigo la sequía es muy alarmante.
La venta de Denis Cheryshev es una opción que se debe poner sobre la mesa al término de la presente campaña, y no porque el jugador no pueda ser válido en determinados momentos. No cabe duda de que las lesiones han marcado su trayectoria en el Valencia, el ruso alternó buenos momentos con bajas demasiado largas. Esta temporada su rendimiento está volviendo a ser intermitente y no parece que el futbolista pueda dar mucho más.
Las razones por las que el Valencia debe cerrar el fichaje de David Silva son muchas. De hecho son tantas que casi es mejor empezar al revés: ¿alguien tendría alguna causa irrefutable para que el canario no volviera el curso que viene a “su casa”? Si vamos a decir la edad, sinceramente, el debate está equivocado. No se mira el DNI de un jugador cuando se firma, sino su rendimiento.
Jamás pensé ver al Valencia campeón de Liga. Lo soñé muchas veces siendo un niño, sobre todo desde que descubrí en mi casa “La Gran Historia del Valencia”, del maestro Jaime Hernández Perpiñá, y escuchaba a mi padre cómo me hablaba de la Liga del 71, la de su generación. Veía aquellas fotos de Di Stéfano, de Sol, de Barrachina, Antón, Claramunt, Sergio, Valdez, Forment, Abelardo… algunos fueron amigos pasados los años, y eso me llenó de orgullo.
El fichaje de Mohamed Salisu por el Valencia es una posibilidad real en este verano de 2020. Alguno dirá que por qué no vino entonces en febrero, cuando se lesionó Garay y hacía falta un central como el comer.
Vender o no vender a Kevin Gameiro, una cuestión que el Valencia tenía encima de la mesa mucho antes de desatarse la crisis del COVID-19. Al francés le queda una temporada de contrato a partir del 1 de julio de este 2020. Va a cumplir 33 años en unos días, y por edad y por esa finalización de contrato, es el último mercado en el que se le puede sacar un rendimiento económico.
El Valencia debe dar una patada en la puerta de la negociación para renovar a Ferran Torres, y una vez dentro de la sala, pegarle otra a la mesa. Todos los tiempos razonables han pasado, sin duda, y ya estamos en un plano en el que no se puede perder el respeto, y menos al Valencia. No entiendo a Héctor Peris, no lo entiendo porque su postura es cualquier cosa menos lógica.
El actual Valencia ha flaqueado en defensa pero la mejoría ofensiva es notable, ha aumentado la cantidad de goles y en concreto se ha mejorado la aportación de los futbolistas de segunda línea. Esto es importante teniendo en cuenta que a excepción de Maxi Gómez ninguno de los delanteros está acertado, en el caso de Rodrigo la sequía es muy alarmante.
Javier Tebas es uno de los personajes más peculiares que ha pasado por el fútbol español, y desde luego, el más genuino de cuantos lo han dirigido a nivel profesional. Un tipo que no tiene pelos en la lengua, que dice lo que piensa, y tengo claro que piensa lo que dice, y que es igual cuando los medios están delante que cuando te sientas con él en un despacho con la puerta cerrada. ¿Que por qué lo sé?
La venta de Denis Cheryshev es una opción que se debe poner sobre la mesa al término de la presente campaña, y no porque el jugador no pueda ser válido en determinados momentos. No cabe duda de que las lesiones han marcado su trayectoria en el Valencia, el ruso alternó buenos momentos con bajas demasiado largas. Esta temporada su rendimiento está volviendo a ser intermitente y no parece que el futbolista pueda dar mucho más.
Las razones por las que el Valencia debe cerrar el fichaje de David Silva son muchas. De hecho son tantas que casi es mejor empezar al revés: ¿alguien tendría alguna causa irrefutable para que el canario no volviera el curso que viene a “su casa”? Si vamos a decir la edad, sinceramente, el debate está equivocado. No se mira el DNI de un jugador cuando se firma, sino su rendimiento.
Jamás pensé ver al Valencia campeón de Liga. Lo soñé muchas veces siendo un niño, sobre todo desde que descubrí en mi casa “La Gran Historia del Valencia”, del maestro Jaime Hernández Perpiñá, y escuchaba a mi padre cómo me hablaba de la Liga del 71, la de su generación. Veía aquellas fotos de Di Stéfano, de Sol, de Barrachina, Antón, Claramunt, Sergio, Valdez, Forment, Abelardo… algunos fueron amigos pasados los años, y eso me llenó de orgullo.