La broma de Gonçalo Guedes en el Valencia tiene que terminar. He sido de los que ha defendido al luso a capa y espada, quizá por encima de lo que su rendimiento en el campo mereciera, y entendiendo sus circunstancias fuera de él. Es un tipo que ha contado con el cariño de la grada desde el primer día, así como con la confianza de los entrenadores que ha tenido en el Valencia.