A falta de que su fichaje por el Celta de Vigo sea oficial, el Levante ha perdido a Cabral. Sin embargo, lo peor no es eso sino la cara que se le ha quedado. El agente y propietario del fondo de inversión que tiene sus derechos, Miguel Pires, ha toreado a los granota como ha querido. Primero se ha tirado más de un mes dando largas y poniendo problemas. Y después, cuando ya había llegado a un acuerdo con Quico Catalán, ha incumplido su palabra. El enfado en Orriols es morrocotudo, aunque poco se puede hacer ya.
Complicada papeleta la que tiene el Levante. Arouna Koné tenía que volver ayer a los entrenamientos pero, sin previo aviso, no lo hizo. Un acto de indisciplina con el que el club va a lidiar con mano izquierda, consciente de que no puede enturbiar ni devaluar a su mejor activo en el mercado. No habrá multa, pero en Orriols están de uñas con él y no hacen demasiados esfuerzos por disimularlo.
El Levante y Xavi Torres están cada vez más cerca de los tribunales. El club le ha enviado un burofax 'amistoso' a sus agentes, Toldrá Consulting, anunciándoles que va a denunciarlo por no presentarse a la pretemporada. A estas alturas, los granota ya lo han dado por perdido deportivamente, pero están dispuestos a luchar hasta la última gota por sus derechos, tal y como el Consejo aprobó en su última reunión. El objetivo no es otro que al menos rascar una compensación económica.
Que el club le haya dado una semana más de permiso no es un gesto gratuito. Arouna Koné, que ha sido la gran ausencia en el regreso al trabajo del Levante, sigue en Costa de Marfil y no es precisamente porque quiera alargar las vacaciones. Su intención es incorporarse a su nuevo equipo sin pasar por Valencia. "¿Para qué hacer dos veces las maletas?", ha pensando el máximo artillero granota del pasado curso.
Fiel a su costumbre, Manolo Salvador quiere una pretemporada para competir fuerte desde el primer momento. No le gustan los partidos ante rivales demasiado inferiores, sino los que sirven para calibrar de verdad las posibilidades del equipo.
Complicada papeleta la que tiene el Levante. Arouna Koné tenía que volver ayer a los entrenamientos pero, sin previo aviso, no lo hizo. Un acto de indisciplina con el que el club va a lidiar con mano izquierda, consciente de que no puede enturbiar ni devaluar a su mejor activo en el mercado. No habrá multa, pero en Orriols están de uñas con él y no hacen demasiados esfuerzos por disimularlo.
El Levante y Xavi Torres están cada vez más cerca de los tribunales. El club le ha enviado un burofax 'amistoso' a sus agentes, Toldrá Consulting, anunciándoles que va a denunciarlo por no presentarse a la pretemporada. A estas alturas, los granota ya lo han dado por perdido deportivamente, pero están dispuestos a luchar hasta la última gota por sus derechos, tal y como el Consejo aprobó en su última reunión. El objetivo no es otro que al menos rascar una compensación económica.
A falta de que su fichaje por el Celta de Vigo sea oficial, el Levante ha perdido a Cabral. Sin embargo, lo peor no es eso sino la cara que se le ha quedado. El agente y propietario del fondo de inversión que tiene sus derechos, Miguel Pires, ha toreado a los granota como ha querido. Primero se ha tirado más de un mes dando largas y poniendo problemas. Y después, cuando ya había llegado a un acuerdo con Quico Catalán, ha incumplido su palabra. El enfado en Orriols es morrocotudo, aunque poco se puede hacer ya.
Que el club le haya dado una semana más de permiso no es un gesto gratuito. Arouna Koné, que ha sido la gran ausencia en el regreso al trabajo del Levante, sigue en Costa de Marfil y no es precisamente porque quiera alargar las vacaciones. Su intención es incorporarse a su nuevo equipo sin pasar por Valencia. "¿Para qué hacer dos veces las maletas?", ha pensando el máximo artillero granota del pasado curso.
Fiel a su costumbre, Manolo Salvador quiere una pretemporada para competir fuerte desde el primer momento. No le gustan los partidos ante rivales demasiado inferiores, sino los que sirven para calibrar de verdad las posibilidades del equipo.