Los objetivos del grupo ya no serán motivo suficiente para que un futbolista del Levante renueve. Del Horno, por ejemplo, tendrá que jugar como mínimo 25 partidos para acceder a una segunda temporada de contrato. Es la nueva política del club, que quiere evitar casos como el de Sergio González, quien ha alargado su vinculación otro año a raíz de la salvación pese a haberse pasado el curso casi inédito y no contar para los técnicos. En el pasado también ocurrió con Mora, el caso más flagrante.