Y claro, el lío y la polémica estaban servidos. Porque claro, mientras el señor Javier Tebas, presidente de la LFP, lidera una cruzada contra la misma violencia en el fútbol a la que nadie le hacía caso antes de que los graves y mortales altercados en la previa del Atlético de Madrid-Deportivo sonrojaran a todo el fútbol español, los distintos Comités de Competición del fútbol español toman decisiones arbitrarias y sin una clara justificación ante el cabreo generalizado.