Unai Emery llegó a Valencia e implantó un sistema de cambios en las alineaciones que revolucionó la forma de trabajar y de entender cada partido para toda la entidad. Futbolistas, técnicos, aficionados y periodistas, toda la crítica se sorprendía al ver cómo parecía no haber ningún futbolista con el rol de titular en su equipo.
Tan pronto jugaba uno como otro y todos los futbolistas de la plantilla partían, en principio con el mismo rol, el de colaborar con el equipo cuando fuera necesario.