Unai Emery es un entrenador plano con un discurso obsoleto y unas ideas que siempre consiguen el mismo resultado. El técnico vasco va a cumplir su cuarta temporada en Mestalla, si los resultados le acompañan y vuelve por la misma senda que le han conducido a la renovación año tras año.
Su planteamiento con las rotaciones, exageradas, sigue siendo su manual de estilo, y aunque cada día que tiene un partido importante varía de cinco a siete futbolistas, es incapaz de unir dos buenos partidos si, consecutivamente tiene dos rivales de tronío.