"Toni, ¿dónde estás? Nos falta uno para el truc, vente a mi casa". La llamada es de hace 3 años, de mi amigo Jose Seguí, prestigioso agente de jugadores valencia, y la terna era con su cuñado Salva y con Martí, un caballista que tiene una mujer maravillosa como sabemos muchos padres y madres. La verdad es que la partida fue un espectáculo porque los barrimos y ya no me acuerdo la de camas que les ganamos entre gritos e insultos de desesperación, pero es que el truc es así.