Queda lejos, muy lejos, aquella tarde del 9 de mayo de 2004. Los goles de Vicente primero (gran debut liguero en el Brighton, que perdía 2-0 hasta que salió él y empató 3-3) y Baraja después hacían tocar el cielo al valencianismo por segunda vez en tres años. El Olimpo del fútbol, ganar otra Liga…