La crisis del Valencia de Meriton tiene un punto caliente, quizá el más delicado, en el Nuevo Mestalla. La ATE cumple el 15 de mayo del año que viene, la fecha tope para empezar las obras. Y el ayuntamiento de la ciudad no deja pasar una oportunidad de amenazar al club con no prorrogar el acuerdo y que pierda todos sus derechos urbanísticos. Sería un caos económico para la entidad, posiblemente causa de disolución.