Nicolás Otamendi jugará el próximo domingo ante el Atlético de Madrid en el estadio Vicente Calderón. Esa es la gran frase que todos los valencianistas desean escuchar en los próximos días pese a que al argentino se le ha diagnosticado un esguince de grado dos en su tobillo izquierdo. El central argentino sufrió un tremendo pisotón involuntario de su compañero Enzo Pérez y este quedó muy tocado sobre el césped de Mestalla. El asunto tenía mala pinta y ahora se ha confirmado que los dolores de Otamendi no eran desproporcionado.