Me gustaría hablar del Valencia de las rodilleras. Sí hombre, de aquel Valencia que te insulta porque tú no haces lo mismo con Peter Lim, o con Meriton, o quien sea. Unos guardines de la moral que han olvidado que aquí estamos por algo, y que alguno de ellos abrió las puertas de par en par a que todo terminara de esta manera. Me da igual, tengo un metro de hombro a hombro, lo que equivale a una espalda importante, y a los 46 años, a mí no me va a decir nadie cómo ser de mi equipo.