El de hoy es un día triste a pesar de que Mestalla vivirá un buen partido de fútbol, el Valencia se despide de una Champions League que deja un sabor amargo y que sin duda no será recordada de forma positiva en la historia del club.
El de hoy es un día triste a pesar de que Mestalla vivirá un buen partido de fútbol, el Valencia se despide de una Champions League que deja un sabor amargo y que sin duda no será recordada de forma positiva en la historia del club.
La 2018-19 está siendo una de las campañas más extrañas de los últimos años, el equipo sigue sumido en una crisis de resultados preocupante y a nivel institucional las cosas tampoco marchan bien. Los actos del centenario están siendo decepcionantes y el aficionado vive con distancia la celebración de una efeméride tan especial. A diferencia de otras temporadas en las que el cabreo era más que evidente, este año los malos resultados se están viviendo con más resignación que virulencia.
Los números del Valencia del centenario son penosos, Marcelino García Toral no ha sabido mantener el nivel del equipo esta campaña y parte de la afición pide su cabeza. Con datos en la mano queda claro que el asturiano ya no debería entrenar al Valencia siguiendo el mismo rasero que se tuvo con otros técnicos, pero también es cierto que Marcelino cuenta con más crédito y la experiencia dicta que los ceses de entrenadores a mitad de temporada no le funcionaron bien al Valencia.
Marcelino se dedicó a ofrecer una gran cantidad de datos en su última rueda de prensa, habló de goles marcados y llegadas, de las cifras de tantos encajados y de los parámetros a solucionar. No cabe duda que el gran hándicap de este Valencia está siendo los pocos goles que marca el equipo, 12 hasta el momento. Siguiendo esta proyección el Valencia terminaría La Liga con la irrisoria cantidad de 30 goles a favor.
El partido de ayer ante el Sevilla dejó una sensación muy amarga entre la afición del Valencia, a pesar del empate final en el tiempo de descuento la situación sigue siendo dramática para Marcelino y los suyos. El encuentro dejó a la vista las carencias que ha presentado el equipo durante toda la temporada, el Valencia pagó su ineficacia arriba y el rival aprovechó su primera ocasión clara. Tras el tanto sevillista no hubo capacidad de reacción y el Valencia se hundió en el apartado mental y físico.
El de hoy es un día triste a pesar de que Mestalla vivirá un buen partido de fútbol, el Valencia se despide de una Champions League que deja un sabor amargo y que sin duda no será recordada de forma positiva en la historia del club.
La 2018-19 está siendo una de las campañas más extrañas de los últimos años, el equipo sigue sumido en una crisis de resultados preocupante y a nivel institucional las cosas tampoco marchan bien. Los actos del centenario están siendo decepcionantes y el aficionado vive con distancia la celebración de una efeméride tan especial. A diferencia de otras temporadas en las que el cabreo era más que evidente, este año los malos resultados se están viviendo con más resignación que virulencia.
Los números del Valencia del centenario son penosos, Marcelino García Toral no ha sabido mantener el nivel del equipo esta campaña y parte de la afición pide su cabeza. Con datos en la mano queda claro que el asturiano ya no debería entrenar al Valencia siguiendo el mismo rasero que se tuvo con otros técnicos, pero también es cierto que Marcelino cuenta con más crédito y la experiencia dicta que los ceses de entrenadores a mitad de temporada no le funcionaron bien al Valencia.
Marcelino se dedicó a ofrecer una gran cantidad de datos en su última rueda de prensa, habló de goles marcados y llegadas, de las cifras de tantos encajados y de los parámetros a solucionar. No cabe duda que el gran hándicap de este Valencia está siendo los pocos goles que marca el equipo, 12 hasta el momento. Siguiendo esta proyección el Valencia terminaría La Liga con la irrisoria cantidad de 30 goles a favor.
El partido de ayer ante el Sevilla dejó una sensación muy amarga entre la afición del Valencia, a pesar del empate final en el tiempo de descuento la situación sigue siendo dramática para Marcelino y los suyos. El encuentro dejó a la vista las carencias que ha presentado el equipo durante toda la temporada, el Valencia pagó su ineficacia arriba y el rival aprovechó su primera ocasión clara. Tras el tanto sevillista no hubo capacidad de reacción y el Valencia se hundió en el apartado mental y físico.