Nadie podía imaginar que el Valencia llegaría al mes de diciembre en una situación tan lamentable, muy lejos de los puestos de entrada a la Champions y eliminado de la máxima competición europea. La figura de Marcelino está muy tocada ya que el técnico no es capaz de encontrar soluciones en el terreno de juego, sigue confiando en sus mismas ideas pero los resultados son muy negativos.