Mateo Alemany lanzó palabras de confianza hacia Marcelino y la plantilla aunque es consciente de que la situación deportiva es dramática, el director general afirmó que están pendientes del mercado pero no han pensado en opciones concretas. Parecen frases de cara a la galería ya que es obvio que el equipo necesita refuerzos y cambiar piezas que no han dado buen resultado, de otra manera se antoja complicado que el Valencia pueda competir con garantías en las tres competiciones.
El Valencia de Marcelino se la juega este domingo ante el Huesca, el partido es una auténtica final para Marcelino ya que el asturiano comienza a ser cuestionado. La situación del técnico es comrometida pero todavía le quedan mimbres para buscar una solución. El primer pilar de la recuperación está claro, hay qu sumar puntos y encadenar varias victorias consecutivas. De hacerlo Marcelino respiraría y tendría en la copa otra oportunidad para respirar, si los triunfos no llegan el entrenador quedará sentenciado.
Los empates no le están sirviendo al Valencia para escalar puestos en la clasificación, el equipo de Marcelino no es capaz de encadenar victorias y el técnico comienza a ser discutido a pesar de que Mateu Alemany afirmó que el cargo del asturiano no corre peligro. Los números no engañan y si los traducimos llegamos a la conclusión de que en las últimas décadas ningún entrenador recibió tanta confianza por parte del club como la que está teniendo Marcelino.
El Valencia se encuentra muy lejos de los puestos europeos y un nuevo tropiezo ante el Huesca podría suponer la destitución del técnico, la situación es dolorosa pero real, a este Valencia le restan muy pocas balas en la recámara. Resulta difícil señalar las verdaderas claves que han originado el desastre, pero el Valencia del Centenario se parece muy poco al del primer proyecto de Marcelino.
El Valencia de Marcelino se la juega este domingo ante el Huesca, el partido es una auténtica final para Marcelino ya que el asturiano comienza a ser cuestionado. La situación del técnico es comrometida pero todavía le quedan mimbres para buscar una solución. El primer pilar de la recuperación está claro, hay qu sumar puntos y encadenar varias victorias consecutivas. De hacerlo Marcelino respiraría y tendría en la copa otra oportunidad para respirar, si los triunfos no llegan el entrenador quedará sentenciado.
Los empates no le están sirviendo al Valencia para escalar puestos en la clasificación, el equipo de Marcelino no es capaz de encadenar victorias y el técnico comienza a ser discutido a pesar de que Mateu Alemany afirmó que el cargo del asturiano no corre peligro. Los números no engañan y si los traducimos llegamos a la conclusión de que en las últimas décadas ningún entrenador recibió tanta confianza por parte del club como la que está teniendo Marcelino.
Mateo Alemany lanzó palabras de confianza hacia Marcelino y la plantilla aunque es consciente de que la situación deportiva es dramática, el director general afirmó que están pendientes del mercado pero no han pensado en opciones concretas. Parecen frases de cara a la galería ya que es obvio que el equipo necesita refuerzos y cambiar piezas que no han dado buen resultado, de otra manera se antoja complicado que el Valencia pueda competir con garantías en las tres competiciones.
El Valencia se encuentra muy lejos de los puestos europeos y un nuevo tropiezo ante el Huesca podría suponer la destitución del técnico, la situación es dolorosa pero real, a este Valencia le restan muy pocas balas en la recámara. Resulta difícil señalar las verdaderas claves que han originado el desastre, pero el Valencia del Centenario se parece muy poco al del primer proyecto de Marcelino.