El Valencia se juega algo más que tres puntos el próximo domingo, desde el club se ha lanzado un mensaje tranquilizador y la idea es que el entrenador siga en el cargo pase lo que pase. Sin embargo en el fútbol nunca se puede descartar ningún escenario y un error ante el Huesa podría hacer que la presión y el clima social se enturbiase demasiado, el Valencia tendría que analizar con calma su decisión. Porque despedir al asturiano supone reconocer que el proyecto ha fracasado pero más lejos de eso es primordial pensar en el futuro.
El Valencia quiere cerrar 2018 con una victoria ante el Huesca que ayude a mitigar lo que está siendo una muy mala temporada, los de Marcelino García Toral están obligados a ganar para no vivir unas navidades muy amargas y también para alejarse de las posiciones de descenso.
El Valencia de Marcelino se la juega este domingo ante el Huesca, el partido es una auténtica final para Marcelino ya que el asturiano comienza a ser cuestionado. La situación del técnico es comrometida pero todavía le quedan mimbres para buscar una solución. El primer pilar de la recuperación está claro, hay qu sumar puntos y encadenar varias victorias consecutivas. De hacerlo Marcelino respiraría y tendría en la copa otra oportunidad para respirar, si los triunfos no llegan el entrenador quedará sentenciado.
El Valencia quiere cerrar 2018 con una victoria ante el Huesca que ayude a mitigar lo que está siendo una muy mala temporada, los de Marcelino García Toral están obligados a ganar para no vivir unas navidades muy amargas y también para alejarse de las posiciones de descenso.
El Valencia se juega algo más que tres puntos el próximo domingo, desde el club se ha lanzado un mensaje tranquilizador y la idea es que el entrenador siga en el cargo pase lo que pase. Sin embargo en el fútbol nunca se puede descartar ningún escenario y un error ante el Huesa podría hacer que la presión y el clima social se enturbiase demasiado, el Valencia tendría que analizar con calma su decisión. Porque despedir al asturiano supone reconocer que el proyecto ha fracasado pero más lejos de eso es primordial pensar en el futuro.
La bomba estalló ayer, Jeison Murillo podría salir cedido al FC Barcelona una vez que Marcelino no cuenta con él.
El Valencia de Marcelino se la juega este domingo ante el Huesca, el partido es una auténtica final para Marcelino ya que el asturiano comienza a ser cuestionado. La situación del técnico es comrometida pero todavía le quedan mimbres para buscar una solución. El primer pilar de la recuperación está claro, hay qu sumar puntos y encadenar varias victorias consecutivas. De hacerlo Marcelino respiraría y tendría en la copa otra oportunidad para respirar, si los triunfos no llegan el entrenador quedará sentenciado.