Si en el Valencia nos manifestamos con tanta frecuencia, al final, el peso de esas acciones es menor. Nada nuevo ni tampoco una crítica, en absoluto, a los convocantes y a los que vayan, aunque en esta ocasión no esté en absoluto de acuerdo con el objeto real. Y es que el eje de la protesta es Dani Cuesta, el aficionado valencianista al que se le retuvo el pasaporte en Singapur unos días por transgredir sus normas, y que ya está de nuevo en casa.