Visitaba el Hércules el estadio Vicente Calderón con el descenso ya consumado ante un rival que se jugaba sus aspiraciones en Europa la próxima temporada y así se decantó el resultado final.
Pronto se adelantarían los rojiblancos mediante el gol de Domínguez que presagiaban una derrota abultada. Finalmente no fue así, pero el triunfo rojiblanco sumó una nueva, aunque anecdótica, derrota del Hércules.