Mestalla es el mejor estadio del mundo por muchas cosas. Porque no es el más modernos, el más cómodo, el que más servicios tiene, el más bonito… pero es tantas cosas buenas, pero tantas, que es imposible que haya un lugar mejor en el que poder jugar al fútbol. Para Jaume Domèmech había sido una semana dura, otra más, pero como siempre ha hecho, la había superado con coraje y con cabeza.