Los amantes de las estadísticas del Valencia, esos que cuando las cosas van mal sacan más números que los niños de San Ildefonso el día de la lotería de Navidad, se ve que andan despistados últimamente. No lo digo con retranca, porque no quiero que sólo parezca, sino que busco que quede muy claro lo que quiero expresar. Desde hace casi 3 años, todo es negativo, todo es un desastre, todo es lo peor de la historia.