Devolver el Valencia a los valencianos, y el término que más me gusta, “democratizarlo”, son dos cuestiones que de verdad merecen que hablemos de ellas con mucha calma. Y siendo muy realistas, muy duros, quitando romanticismos a una cuestión que es meramente empresarial, pero que la vestimos de sentimiento porque se trata del Valencia, de nuestro Valencia.