El Valencia podrá presumir de ser el campeón de copa vigente que más tiempo tuvo ese honor, lo será por un hecho triste que ha cambiado el fútbol y la vida, pero al fin y al cabo es el último capítulo de un título especial. Sevilla es ya la ciudad talismán del valencianismo por antonomasia, en 1999 se ganó la copa en La Cartuja, en 2004 se certificó el título de liga en el Pizjuán y faltaba completar la última pieza: volver a ser campeón y esta vez hacerlo en el otro gran estadio de la ciudad, el Benito Villamarín.