A río revuelto, ganancia de pescadores, y en el Valencia actual, más aún. Entiendo que eso es lo que tienen que estar pensando muchos clubes, ya que nuestro situación es delicada, nuestras posición débil, y la estabilidad que transmitimos, como poco, es dudosa. Por eso mismo, cualquiera se atreve a poner en su boca burradas del calibre que se quiera. Hace unos días se podía leer a dirigentes del Santos decir, abiertamente, que venían a por él.