El Valencia se lo puso muy fácil al Atlético y salió derrotado del Calderón con toda justicia. A pesar de tener mayor posesión de balón, los de Voro tocaron en posiciones estériles y perdieron numerosos balones que propiciaron rápidas transiciones de los colchoneros. El Valencia no se acercó a la meta de Oblak y pudo recibir más goles, 15 balones perdidos y 17 toques de balón fallidos son algunos de los datos que dejó un encuentro para olvidar.