El Valencia lleva meses siendo una especie de caja de grillos, con problemas en el campo, haciendo el peor año en 3 décadas, con cambios de entrenador, con ventas de jugadores "buenos" a precio de estrellas mundiales, con Peter Lim tomando decisiones desde Singapur (como si tomarlas en la Avenida de Suecia garantizara acertar siempre), con Suso García Pitarch intentando fichar a media Europa y teniendo que cerrar la mitad de los refuerzos la última semana, con jugadores declarados casi en rebeldía que son obligados a quedarse, y otros considerados emblema