El Valencia se desató en Granada. Tras una primera parte en la que Zaza marcó diferencias, en la segunda mitad el equipo dio una lección de control que tuvo su punto estelar en la jugada del tercer gol. Santi Mina finalizó una acción combinativa de todo el equipo que duró más de un minuto, en total 38 pases. No es la primera vez que el Valencia explota este tipo de jugadas, en la etapa Voro ya se han visto goles similares aunque no tan espectaculares.(Gráficos elaborados por OPTA)