Pako Ayestarán y Jesús García Pitarch compartían con Peter Lim una decisión, y era que no se podía empezar la temporada con los mismos 3 porteros, porque tener en la plantilla a Matthew Ryan, Jaume Domènech y Diego Alves era un lujo innecesario, porque con 2 era suficiente, y además, Antonio Sivera del filial es un cancerbero en el que se tienen depositas muchas esperanzas para el futuro, y tampoco se le podía poner una barrera infranqueable.