Gonçalo Guedes y la cantinela ya cansina, y soy de los que la ha usado hasta decir basta, del “tiene que ser su año”.
Gonçalo Guedes y la cantinela ya cansina, y soy de los que la ha usado hasta decir basta, del “tiene que ser su año”.
Gonçalo Guedes llegó a Valencia tras un breve paso por el Paris Saint Germain, pocos esperaban que su adaptación fuera a ser tan rápida y el jugador explotó en el mes de octubre de 2017. Es la etapa más brillante del luso, quien ya había dejado constancia de su clase en la visita a la Real Sociedad y que más tarde firmó dos actuaciones brillantes ante el Betis y el Sevilla. Guedes mandaba, regateaba, ganaba en valocidad y marcaba goles espectaculares.
O Gonçalo Guedes se pone las pilas de forma inmediata, y ya no sé muy bien de dónde debe sacar el tiempo para hacerlo, o el Valencia debe venderlo de forma inmediata. Y eso es un problema mucho más grave de lo que nadie pueda pensar, porque el luso costó 40 millones de euros en el año 2018, queda por amortizar una absoluta barbaridad, y ahora mismo habría que salir a un mercado en plena crisis para tratar de hacer una buena operación.
El domingo será un día especial para Dani Parejo, el que fuera capitán del Valencia durante tantos años se verá las caras ante sus ex compañeros por primera vez en partido oficial. Parejo fue un líder en el terreno de juego y destacó también por ser el lanzador exclusivo de faltas, corners y penaltis. Con su salida ha quedado un vacío importante, pero afortunadamente el Valencia cuenta con jugadores con buena pegada que apueden aportar mucho al juego ofensivo.
La situación del Valencia es caótica en todos los sentidos, ya nadie duda de que Peter Lim quiere recuperar gran parte de su inversión y no está dispuesto a enfocar más esfuerzos en la parcela deportiva. Este verano han salido una gran cantidad de jugadores importantes, entre ellos varios titulares. Con el tiempo de mercado casi cumplido el rumor de la venta de Kondogbia cobró fuerza y sin duda es uno de los grandes candidatos a unirse a esta lista.
Que Gonçalo Guedes vuelva a la vida en el Valencia es algo poco menos que indispensable ahora mismo en este equipo. Porque hay menos “buenos” que el año pasado, y eso le tenía que haber convertido en alguien con mucho más peso casi de forma inmediata. Pero no ha pasado, de ninguna de maneras, y eso que Javi Graciosa le sigue dando plena confianza con una titularidad fija y poco menos que indiscutible, aunque luego no termine los partidos.
Y Gonçalo Guedes, qué, ¿le apetecerá jugar hoy para el Valencia o seguirá en ese mundo paralelo en el que lleva metido ya más tiempo del que empezamos todos a recordar? Sinceramente estaría encantado de que el luso me cerrara la boca, y que además le lpusiera grapas para que no la volviera a abrir. Es una sensación que me gusta, cuando un tipo se rebela contra todo y saca la calidad que tiene y nos deja a todos sin palabras.
El Valencia tiene un problema gigante con Gonçalo Guedes. Tan gigante como que tiene un tamaño de 40 millones de euros, los que pagó Peter Lim en 2018 en medio de la ovación de todo el entorno con muy contadas excepciones. Desde aquel momento, aquella bajada del avión del jugador y el máximo accionista, su peso en el equipo ha ido descendiendo hasta el punto en el que estamos ahora: es absolutamente insignificante.
Gonçalo Guedes y la cantinela ya cansina, y soy de los que la ha usado hasta decir basta, del “tiene que ser su año”.
El domingo será un día especial para Dani Parejo, el que fuera capitán del Valencia durante tantos años se verá las caras ante sus ex compañeros por primera vez en partido oficial. Parejo fue un líder en el terreno de juego y destacó también por ser el lanzador exclusivo de faltas, corners y penaltis. Con su salida ha quedado un vacío importante, pero afortunadamente el Valencia cuenta con jugadores con buena pegada que apueden aportar mucho al juego ofensivo.
Gonçalo Guedes llegó a Valencia tras un breve paso por el Paris Saint Germain, pocos esperaban que su adaptación fuera a ser tan rápida y el jugador explotó en el mes de octubre de 2017. Es la etapa más brillante del luso, quien ya había dejado constancia de su clase en la visita a la Real Sociedad y que más tarde firmó dos actuaciones brillantes ante el Betis y el Sevilla. Guedes mandaba, regateaba, ganaba en valocidad y marcaba goles espectaculares.
La situación del Valencia es caótica en todos los sentidos, ya nadie duda de que Peter Lim quiere recuperar gran parte de su inversión y no está dispuesto a enfocar más esfuerzos en la parcela deportiva. Este verano han salido una gran cantidad de jugadores importantes, entre ellos varios titulares. Con el tiempo de mercado casi cumplido el rumor de la venta de Kondogbia cobró fuerza y sin duda es uno de los grandes candidatos a unirse a esta lista.
O Gonçalo Guedes se pone las pilas de forma inmediata, y ya no sé muy bien de dónde debe sacar el tiempo para hacerlo, o el Valencia debe venderlo de forma inmediata. Y eso es un problema mucho más grave de lo que nadie pueda pensar, porque el luso costó 40 millones de euros en el año 2018, queda por amortizar una absoluta barbaridad, y ahora mismo habría que salir a un mercado en plena crisis para tratar de hacer una buena operación.
Que Gonçalo Guedes vuelva a la vida en el Valencia es algo poco menos que indispensable ahora mismo en este equipo. Porque hay menos “buenos” que el año pasado, y eso le tenía que haber convertido en alguien con mucho más peso casi de forma inmediata. Pero no ha pasado, de ninguna de maneras, y eso que Javi Graciosa le sigue dando plena confianza con una titularidad fija y poco menos que indiscutible, aunque luego no termine los partidos.
Y Gonçalo Guedes, qué, ¿le apetecerá jugar hoy para el Valencia o seguirá en ese mundo paralelo en el que lleva metido ya más tiempo del que empezamos todos a recordar? Sinceramente estaría encantado de que el luso me cerrara la boca, y que además le lpusiera grapas para que no la volviera a abrir. Es una sensación que me gusta, cuando un tipo se rebela contra todo y saca la calidad que tiene y nos deja a todos sin palabras.
El Valencia tiene un problema gigante con Gonçalo Guedes. Tan gigante como que tiene un tamaño de 40 millones de euros, los que pagó Peter Lim en 2018 en medio de la ovación de todo el entorno con muy contadas excepciones. Desde aquel momento, aquella bajada del avión del jugador y el máximo accionista, su peso en el equipo ha ido descendiendo hasta el punto en el que estamos ahora: es absolutamente insignificante.