Gonçalo Guedes tiene materia prima para ser uno de los mejores jugadores del mundo. Y no, no es por el gol de Osasuna, porque eso simplemente nos lo ha recordado. El problema es que llevábamos más de un año sin ver esa versión del portugués, y se le echaba de menos por muchos factores. Este curso está siendo demencial para él en forma de rendimiento y de lesiones, y estos partidos que quedaban para el final debían ser su resurrección.