La única razón que he necesitado en mi vida para sacarme el pase del Valencia ha sido eso, el Valencia. El ser del Valencia, sin más. Puedo ser muy simple, no lo dudo, pero soy así, y me siento orgulloso de ello. Jamás he pensando en quién mandaba, en quién entrenaba o en quién jugaba, no me ha hecho falta. El sentido de pertenencia está por encima de todo, por encima de todos, y nunca me he tenido que plantear estas cosas con el abono.