Peter Lim decide todo lo que pasa en el Valencia. Supongo que, a estas alturas, no habrá nadie que se tire las manos a la cabeza por esto, porque puede ser muchas cosas pero nunca algo nuevo, o que no pase desde hace una década. Incluso cuando las cosas han ido bien, o muy bien, se tenía que viajar a Singapur para que el dueño dijera que sí o que no a lo que se le planteaba.