La única solución para el Valencia es que alguien ponga mucho dinero y compre el club a Lim. Decía Martín Queralt que "queremos recuperar el club, no queremos pasar de un chino a un moro". La frase, que por cierto no puede ser más desafortunada, y si la llega a pronunciar alguien de derechas reconocido se lía, es ingenua, está vacía, no contiene nada dentro de ella. A este señor, como a otros, se les paró el reloj hace muchos años, y no se quieren dar cuenta.