"A Vinicius no se le insulta por ser negro, simplemente enfada a la grada porque es un provocador". Las palabras no son más, sino de Carlos Kameni, portero camerunés con 15 años de experiencia en la Liga, en una Liga sin protocolos, de otro tiempo, sin protección, sin nada. "Yo soy negro y en 15 años en Primera jamás me han insultado", decía a Relevo, y creo que no se puede definir mejor una situación artificial, forzada, y que se ha ido de madre.