El Lucentum pagó su falta de rodaje. Ayer recibió un severo castigo a manos del Manresa, un rival con el que peleará por la permanencia y que le superó por 20 puntos (81-61) en un amistoso jugado en Tarragona y en el que destacó un viejo conocido como Justin Doellman. Se trata de la segunda derrota del equipo alicantino, que ya cayó en Alicante frente al Unicaja de Málaga y cuya única victoria la firmó en su primer test frente a un combinado de la universidad estadounidense de Stamford.