Ser un ganador no significa necesariamente vencer, en muchos casos sólo es una cuestión de actitud, lo mismo que la del perdedor, la del tipo cobarde, rastrero y egoísta que sólo piensa en salvar su culo, en justificar todas las miserias, que busca culpables y no soluciones porque eso es trabajar, y esa actitud la estoy percibiendo en el entorno del Valencia, y eso es malo, porque quedan 22 partidos de Liga, muchos meses de competición, 2 torneos además de la Liga, y porque el aficionado se merece un respeto que va mucho má

