Peter Lim, el dueño del Valencia, el socio y amigo de Jorge Mendes, el hombre que con sus 200 millones de euros le ha salvado el cuello al club por mucho que haya gente empeñada en decir lo contrario con el argumento sin ningún peso de “eso es imposible” mientras las cuentas se desangraban y las deudas se multiplicaban, un tipo afable, de buen