Cuando Nuno es despedido del Valencia por Peter Lim, con el conocimiento de Jorge Mendes, y Lay Hoon dice que el dueño se va a implicar en la elección del nuevo técnico, nadie, pero ni un oscuro y duro sábado noche de madrugada cargado de copas hasta arriba, se imaginaba que Gary Neville, el lateral derecho fetiche de Alex Ferguson, cuyo hermano encima ya estaba de segundo, se iba a encargar de coger las riendas del equipo.