Dani Parejo no puede vestir jamás la camiseta del Valencia, primero porque es inadmisible que siendo un profesional con un contrato renovado y muy bien pagado hace un año quiera irse, y más cuando el entrenador Pako Ayestarán dio la cara por él y salvó de una quema en la que estaba metido. Su actitud de niño malcriado poniendo caras tristes y una actitud sancionable de empleo y sueldo pasando olímpicamente de su club y de sus compañeros son argumentos más que suficientes.