El Valencia de Cesare Prandelli sigue teniendo mucho del de Ayestarán, hasta del de Neville, y eso equivale a tener un caos absoluto en la forma de defender, dejando que tus rivales lleguen en manada y mil veces a tu portería, con ventaja y balón de cara, algo que suele costar goles y más goles, porque lo de portería a cero empieza a ser una leyenda urbana que dicen los viejos del lugar que a veces sucedía. Este equipo debe cerrar el grifo al contrario, y con un delantero serio, se puede luchar por estar arriba. ¿En Champions League?