¡Peter, vete ya! cantó parte de la grada durante el partido contra el Granada, y una gran parte de Mestalla calló esos gritos, primero porque cuando se juega el equipo la vida, perder el tiempo con estas cosas siempre es malo, y segundo porque el sentido común dice que sin Lim no habría club por muchos que algunos nieguen la mayor. Aquí confundimos muchas cosas, muchos términos, y las churras y las merinas comen todas del mismo plato.