El Valencia está firmando la peor temporada de las últimas décadas pero la de ayer fue una noche especial, Mestalla necesitaba un partido así para volver a creer en su equipo y sobre todo para poder ilusionarse con el futuro, Parejo se lo dejó todo en el campo y fue una de las notas positivas de un encuentro que ha devuelto la sonrisa al valencianismo.