La bastarda y cainista guerra por una nueva venta del Valencia que algunos quieren volver a desatar en la ciudad es como las mentiras, tiene las patas muy cortas, porque se dicen muchas verdades a medias, se generan cortinas de humo para que todo lo malo parezca peor, y lo que no es tan malo ni se vea, y cuando somos los medios los que tomamos partido, salen los intereses, reales a supuestos, las afinidade