El sistema de juego perfecto para el Valencia de Albert Celades ha quedado demostrado que es, simplemente, el que mejor le venga al partido en cada momento, pero siempre partiendo de una idea propia inicial. El ejemplo evidente es del encuentro del Villarreal, en el que el equipo partió de su clásico 4-4-2 para luego mudar a un 4-3-3 con Carlos Soler metido de interior, algo que resultó clave para poder ganar el choque.