Jaume Doménech está cumpliendo y hay que reconocer que el pasado sábado fue uno de los artífices de que el Valencia no saliera goleado de Mestalla. El hecho de que el Gato de Almenara esté entonado es una buena noticia teniendo en cuenta las dificultades que se han tenido en la portería desde la salida de Neto, pero también refleja la endeblez defensiva del Valencia de Gracia; lejos de corregir errores el equipo va a menos y las buenas sensaciones del Reale Arena se esfumaron por completo.