José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa después de que el Valencia rescatara un punto en el descuento ante el Athletic Club de Marcelino.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa después de que el Valencia rescatara un punto en el descuento ante el Athletic Club de Marcelino.
Gonçalo Guedes es la estrella del Valencia, y ahora que hay otros referentes fuera por lesión, como son Carlos Soler o José Luis Gayà, debe tirarse, más que nunca, el equipo a las espaldas. Es lo que hacen los buenos, lo que hacen los mejores, y ha quedado claro que si el luso quiere, tiene condiciones para ser una de las grandes estrellas de la Liga.
El Valencia CF tendrá esta tarde la oportunidad de dejar atrás los dos últimos partidos y volver a la senda del triunfo venciendo a un Athletic Club que también llega tocado tras la derrota ante el Rayo Vallecano. Será un partido especial en los prolegómenos ya que Marcelino García Toral regresa a Mestalla, previsiblemente el público le recibirá bien pero cuando el silbato inicial suene no habrá espacio para sentimentalismos.
Mal partido del Valencia ante un Athletic muy serio, el conjunto de Bordalás rescató un punto en el descuento gracias al tanto de Marcos André.
La profundidad del banquillo del Valencia de Bordalás ha sido un tema que ha generado ciertas dudas casi desde el primer momento. Que en la semana final de mercado llegarán varios jugadores, al menos en cuanto a número, calmó la situación.
La afición del Valencia juega hoy en el equipo titular de Bordalás, y quizá más que en cualquier otro momento. El domingo había ilusión máxima, aunque fuera la quinta jornada de Liga. Podíamos ganar al Madrid, colocarnos líderes, ir dejando cada vez más lejos esa pesadilla que fue el año pasado… Pero el fútbol y sus caprichos nos dieron dos bofetadas en la cara con la mano abierta en menos de 3 minutos, y de tenerlo todo nos terminamos quedando con nada.
La base del éxito del Valencia de Bordalás, y de cualquier otro, es que seamos fuertes en Mestalla. De hecho, si no hubiera sido por nuestro rendimiento como locales los dos últimos años, el de Celades habría sido un desastre, y el de Gracia habría rozado el caos, con la sombra del descenso encima de nuestra cabeza.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa después de que el Valencia rescatara un punto en el descuento ante el Athletic Club de Marcelino.
Mal partido del Valencia ante un Athletic muy serio, el conjunto de Bordalás rescató un punto en el descuento gracias al tanto de Marcos André.
Gonçalo Guedes es la estrella del Valencia, y ahora que hay otros referentes fuera por lesión, como son Carlos Soler o José Luis Gayà, debe tirarse, más que nunca, el equipo a las espaldas. Es lo que hacen los buenos, lo que hacen los mejores, y ha quedado claro que si el luso quiere, tiene condiciones para ser una de las grandes estrellas de la Liga.
La profundidad del banquillo del Valencia de Bordalás ha sido un tema que ha generado ciertas dudas casi desde el primer momento. Que en la semana final de mercado llegarán varios jugadores, al menos en cuanto a número, calmó la situación.
El Valencia CF tendrá esta tarde la oportunidad de dejar atrás los dos últimos partidos y volver a la senda del triunfo venciendo a un Athletic Club que también llega tocado tras la derrota ante el Rayo Vallecano. Será un partido especial en los prolegómenos ya que Marcelino García Toral regresa a Mestalla, previsiblemente el público le recibirá bien pero cuando el silbato inicial suene no habrá espacio para sentimentalismos.
La afición del Valencia juega hoy en el equipo titular de Bordalás, y quizá más que en cualquier otro momento. El domingo había ilusión máxima, aunque fuera la quinta jornada de Liga. Podíamos ganar al Madrid, colocarnos líderes, ir dejando cada vez más lejos esa pesadilla que fue el año pasado… Pero el fútbol y sus caprichos nos dieron dos bofetadas en la cara con la mano abierta en menos de 3 minutos, y de tenerlo todo nos terminamos quedando con nada.
La base del éxito del Valencia de Bordalás, y de cualquier otro, es que seamos fuertes en Mestalla. De hecho, si no hubiera sido por nuestro rendimiento como locales los dos últimos años, el de Celades habría sido un desastre, y el de Gracia habría rozado el caos, con la sombra del descenso encima de nuestra cabeza.