"Cuando acabe mi cesión con el Valencia, me volveré a la Roma". Las palabras son de Alessandro Florenzi, el jugador italiano mandado a préstamo por el cojnunto giallorosso. No hay forma más contundente de zanjar un tema que estaba en el aire, porque aunque muchos indicios apuntaban a su no continuidad, lo cierto es que se había especulado con que era el precio y no su calidad lo que podía poner las dificultades.