Era de esperar una negativa cuando negocias con el Oporto y solicitas una cesión. El conjunto luso es un duro negociador y nunca da duros a tres pesetas por lo que la salida de Otamendi en calidad de cedido es más que complicada a menos que Jorge Mendes convenza a Martin Sendoa, agente del futbolista, para que presione a su equipo.