Ya que Marcelino no ha dimitido antes de empezar la Liga (sí, lo pienso repetir hasta que me canse), podemos convenir (y esto lo diré tantas veces como lo piense), que tal y como dijo el Valencia durante el verano y con sólo las llegadas de Neto y Maksimovic al club, el entrenador asturiano era el gran fichaje de este año. Tampoco pienso arrepentirme de haber dicho que no lo veía como el candidato ideal porque aún recordaba que en 2008 no se atrevió a venir, y que desde entonces había tenido roces con la grada.