Anil Murthy está de enhorabuena, esta semana cumple dos años al frente del Valencia CF y lo hace con la satisfacción de estar viviendo un momento muy dulce. Su figura siempre ha sido controvertida, no es un presidente común y queda claro que nunca fue un hombre de fútbol, sin embargo poco a poco ha sabido aprender muchos de los códigos y disfruta desde su posición sabiendo delimitar parcelas. La diferencia con Lay Hoon es descomunal, podemos decir que otro mundo partiendo de un detalle tan básico como el conocimiento del idioma.
Anil Murthy está de enhorabuena, esta semana cumple dos años al frente del Valencia CF y lo hace con la satisfacción de estar viviendo un momento muy dulce. Su figura siempre ha sido controvertida, no es un presidente común y queda claro que nunca fue un hombre de fútbol, sin embargo poco a poco ha sabido aprender muchos de los códigos y disfruta desde su posición sabiendo delimitar parcelas. La diferencia con Lay Hoon es descomunal, podemos decir que otro mundo partiendo de un detalle tan básico como el conocimiento del idioma.